jueves, 23 de agosto de 2007


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Está muy interesante su página, cada cuanto va editar nueva información?
add

Anónimo dijo...

me guto se me hace que es bueno que alla gente buena que piensa en la gente diferente y que nos invite a partisipar en algo que nos cirba de algo a todo el mundo no solo a nosotros ojala que lagente bisite este blog porque es bueno porque es interesante porque estoayudara a nuestros hijos sino a todo mexico, no solo por que notienen nada que hacer.

pd.yo soy tda.

Anónimo dijo...

Felicidades y gracias por colaborar tan decididamente con la educación.

Anónimo dijo...

Laura, muchas felicidades por tu trabajo, está muy interesante, y muy alentador para las que vivimos o convivimos con personitas de este tipo.Gracias
Cynthia

Anónimo dijo...

¿Haz investigado sobre la desintegración sensorial que viven los TDA?, si
sabes algo de esto me encantaría que me des las fuentes. La Dra.que nos ayuda en el colegio, además de maestra normalista, neuropsicóloga y tener un gabinete
multidisciplinario que atiende entre otros casos TDA, me ha platicado de los
ejercicios que se pueden aplicar con este tipo de niños, ojalá que lo puedas
investigar y que te sirva. Mi más sincer admiración por tu labor.

Anónimo dijo...

Creeme, son palabras alentadoras y, de mucha ayuda hasta para mí que apenas voy a ser mamá.
Inés

MATATENA dijo...

Saludos:

Me encontre con esta pagina y se me hace muy interesante yo tengo una niña de 4 años y tengo problemas de conducta en la escuela de ella, estoy en la ciudad de Querétaro y la verdad me ha sido muy dificil encontrar ayuda por aqui. Por favor contacteme o digame a donde puedo acudir, e investigado en la red y me encontre con varias asociasiones de niños genio y con TDA, pero no se en cual catalogarla.

espero su pronta respuesta y mis datos son:

Victor Romero
lamatatenalabs@hotmail.com
01 442 4775533 casa
045 442 3788184

Anónimo dijo...

Sis que padre tu labor , suerte y ya ves , las cosas caen por su propio peso, nadas mas no te sientas sola

Pláticas impartidas en:

  • Jardín de niños "Gregoria Ramirez" (marzo 2011)
  • Teachers course "English key" (8 nov 2008)
  • Madres Escuela de niños invidentes en GDL "Hellen Keller"
  • Maestros de Escuela Secundaria Técnica Nº
  • UVM campus GDL en escuela de padres bachilleres
  • Escuela de padres del CELE en UNIVA
  • Conferencia Maestros editorial Trillas en Hotel Fiesta Americana

Chicos hiperactivos, padres preocupados: un fenómeno en crecimiento

  • http://www.rosario3.com/tecnologia/noticias.aspx?idNot=39001

TDAH celebre, no que no pueden? (da click en Michael Phelps para abrir)

A nadar TDAH !!

A nadar TDAH !!

Tips para organizar a la familia

LA ORGANIZACIÓN COMO AYUDA PARA EL APRENDIZAJE

Cuando la organización, el orden y las estructuras se viven dentro de una familia, el aprendizaje para los hijos se facilita, pues todos los contenidos académicos tienen secuencias, ritmos, estructuras, que cuando se tiene la capacidad para seguirlos es más fácil comprenderlos y asimilarlos. Muy útil y necesario para los TDAH.
Una buena idea para iniciar el año,o en el momento en que decidas disciplina, es revisar o crear la agenda familiar en donde se plasmarán las actividades y tareas importantes que realizará la familia; en ella estarán plasmadas las clases de los hijos, los eventos familiares, los espacios de convivencia familiar, las tareas de la casa, los fines de semana etc. Cuando los hijos especialmente los más pequeños tienen una idea clara de lo que sucederá en el día se sienten más seguros y confiados, lo que ayuda a que en el colegio se sientan motivados y entusiastas para el aprendizaje.
A continuación presentamos algunos tips para que puedas realizar esta agenda.
1.- Asegúrate de organizar una pequeña reunión de la familia en donde se realice una lluvia de ideas sobre cómo será la agenda, pueden hacer un diseño especial decorada por los niños, pueden usar la computadora, o una libreta o agenda común, sean creativos.
2.- Definan un lugar especial para la agenda donde todos tengan acceso libre.
3.- Definan un momento en que cada miembro de la familia revisará la agenda, es muy importante que esto se convierta en una rutina pues si se deja, el mensaje para los hijos será que la organización no es importante.
4.- Dediquen espacio para darle a cada hijo una responsabilidad especial.
5.- Definan claramente los tiempos que dedicarán a las tareas escolares e intenten que estos sean cumplidos.
6.- Respeten el tiempo determinado para la tarea, y dejen un tiempo extra por si algún día requieren de más tiempo.
7.- Incluyan un espacio en donde sus hijos revisen sus pendientes, tareas y responsabilidades para así poder cumplirlas.
8.- Promuevan la participación de todos los miembros de la familia.

BENEFICIOS DE ESTA AGENDA
§ El orden y la estructura en la vida de un niño se reflejará un la estructura mental que le ayudará a comprender mejor y con mayor facilidad.
§ Ayuda al desarrollo de la atención y concentración.
§ Aprender a llevar una agenda desde pequeño.
§ Convivencia familiar.
§ Seguridad, un niño que se siente seguro en la escuela dedicará toda su atención al aprendizaje.
§ Desarrollo de la creatividad, ubicación espacial y coordinación visomotora, necesarias para el desarrollo de las matemáticas y la escritura.
§ Una persona organizada tiene más tiempo libre, menos estrés y mayor capacidad para afrontar situaciones difíciles.

Adriana de Essesarte
Especialista en Estimulación Temprana en Aprendo y Educo.
Escrito por Curri de Esesarte en 4 de Febrero 2008. Encontrado el 23 de abril 2008 en : http://www.aprendoyeduco.com/edutips/

Consejos para maestros

Si bien los principales síntomas del TDAH son tres (hiperactividad, falta de atención e impulsividad), estos pueden combinarse y provocar un impacto significativo en la forma en que el niño funciona en el aula, el área de juegos y en otras situaciones.
Todos los niños poseen un elevado nivel de actividad, se distraen y prefieren jugar a estudiar. Sin embargo, en niños con TDAH, esto se acentúa hasta llegar a niveles fuera de lo normal. Como consecuencia, suelen meterse en problemas y tener una difícil interacción con sus maestros.
Los comportamientos que se enumeran a continuación son típicos de un alumno con este trastorno:
Desorganización
Las tareas grandes le causan confusión.
Es muy desorganizado.
No puede administrar su tiempo de forma efectiva.
Le cuesta planificar actividades a largo plazo.
Comienza a hacer sus tareas y proyectos a última hora.
No tiene idea de cuánto tiempo le llevará realizar una tarea.
Con frecuencia llega tarde a la escuela y a las comidas.
Falta de atención
Le cuesta permanecer atento a una actividad o discusión en clase.
No escucha cuando otros le están hablando.
No pone atención al profesor.
No lee las instrucciones o problemas con cuidado. Además, puede necesitar información adicional para entender lo que tiene que hacer.
Pierde cosas.
Olvida llevar todo lo que necesita a la escuela.
Se distrae fácilmente de tareas que no le resultan interesantes.
Tiene escasas probabilidades de retomar una tarea o actividad una vez que se distrae.
Falta de concentración
Evita realizar actividades que requieran una concentración prolongada.
Se aburre fácilmente con una tarea y no quiere continuarla.
Empieza trabajos y no los termina.
Cambia de actividad con mayor frecuencia que la mayoría.
Tiene problemas de exactitud o limpieza en sus trabajos escritos.
Tiene dificultad para seguir instrucciones orales.
No es persistente o no tiene suficiente cuidado para terminar actividades cuando no son altamente motivadoras.
Tiene una gran habilidad para pensar y hablar de grandes ideas, pero no las puede poner por escrito.
No tiene habilidad para realizar cálculos mentales o resolver problemas.
Frustración
Se frustra y se rinde fácilmente.
Tiene baja autoestima, siente que nunca será bueno en nada.
Escasa tolerancia al cambio
Reacciona muy mal con los cambios.
Tiene dificultad para parar de hacer algo y empezar otra actividad. Por ejemplo, hacer la transición entre una clase y otra en el aula.
Hiperactividad
Siempre se está moviendo. Le cuesta permanecer sentado en el pupitre: frota las manos sobre cosas, hace ruido con los pies...
Corre o salta mucho más que la mayoría de los alumnos de su edad.
Tiene una energía ilimitada. Actúa como si tuviera un motor.
Tiene dificultad para permanecer sentado.
Habla sin parar.
Si no está hablando, hace ruidos, canta, silba.
Impulsividad
Dice cosas sin pensar en las consecuencias; le falta tacto.
No puede esperar el momento adecuado para hacer algo.
No anticipa las reacciones de los demás hacia sus acciones y discursos.
No puede aprender de experiencias pasadas para evitar las malas consecuencias de sus acciones, por ello, suele exponerse al riesgo.
No escucha las advertencias cuando se le quiere evitar un castigo.
Suelta respuestas en clase sin esperar su turno. Tampoco espera su turno para jugar.
Nunca planea una actividad; empieza a hacer las cosas sin pensar.
Es muy impaciente.
No puede esperar a que le premien. Prefiere que se le dé un premio pequeño de inmediato que esperar a que le den un premio más grande después.
Interrumpe constantemente; no escucha.
Toma decisiones más apegadas a las emociones que a la razón

Mitos sobre el TDAH

Es necesario desmentir ciertos mitos como los que se señalan a continuación:
El TDAH no existe, es un invento de la Psiquiatría norteamericana para vender medicación
La existencia de un desorden neurobiológico no es algo que pueda ser decidido por la opinión pública a través de un debate, sino que es objeto de investigación científica. Distintos estudios a lo largo de un siglo han identificado a un grupo de individuos que tienen problemas de concentración, control de impulsos y, en algunos casos, hiperactividad. Si bien el nombre que se le ha dado a este grupo ha cambiado varias veces, los síntomas siempre se han dado en conjunto.
En 1998 la American Medical Association describió el TDAH como "uno de los trastornos mejor estudiados en medicina, en el que los datos globales sobre su validez superan a los de muchas enfermedades".
A su vez, la Organización Mundial de la Salud, en su documento "Caring for children and adolescents with mental disorders" (2003) lo identifica como un trastorno poco conocido y con importantes repercusiones económicas en el cuidado de la salud infantil, negado hasta fechas recientes debido a que no se reconocía la existencia de una vida mental propia en la infancia. Por otra parte, no existe ninguna prueba objetiva que invalide su diagnóstico o demuestre su inexistencia.

El TDAH es una moda
Es cierto que en la actualidad existe una mayor sensibilidad con respecto a los niños con TDAH. Antes se consideraba que tenían mal carácter o que estaban mal educados, sin contemplar la posibilidad de que existieran problemas neurobiológicos y psicosociales que causaran sus conductas. En la actualidad, las cosas están cambiando; hay más interés por el tema, lo cual no significa que sea una moda pasajera. Cada vez se publican más estudios e investigaciones, respondiendo a un serio interés en mejorar la calidad de vida de estos niños y por ende, la de sus familiares y profesores.

Un niño tiene TDAH porque su madre tuvo problemas en el parto
Hace unos años, las complicaciones en el parto o inmediatamente después del parto se consideraban un factor de riesgo, tanto para presentar este trastorno como para otros. Hoy se considera que muchos de los casos de TDAH presentan un componente genético. Por tanto, cualquiera de los dos factores es determinante para su aparición.

Un niño con TDAH tiene un tumor o una lesión cerebral Un niño con TDAH no tiene ningún daño físico. Sencillamente, una zona de su cerebro funciona de forma diferente. Se sabe que en el niño con TDAH existe una producción irregular de dopamina y noradrenalina, dos neurotransmisores necesarios para que exista una buena comunicación entre las neuronas y todo funcione normalmente. Este déficit se relaciona con una disminución en la capacidad de la persona para inhibir reacciones o prestar atención.

El niño con TDAH es mentiroso y desobediente
El niño con TDAH no es mentiroso, pero su conducta suele provocar castigos y puede mentir para evitarlos, igual que lo hacen otros niños. Con frecuencia, no cumple con lo que le solicitan padres y maestros; esto ocurre por varias razones. A veces no pone suficiente atención, otras veces se siente incapaz de hacer lo que le piden. En muchas ocasiones “está harto” de que le manden hacer cosas y luego le critiquen por hacerlas mal, de modo que prefiere no hacerlas.

El comportamiento TDAH se soluciona con una buena paliza
El niño con TDAH no se porta mal a propósito; su conducta responde a causas neurobiológicas ajenas a él. Por tanto, la aplicación de castigos sin ningún otro tipo de técnica o tratamiento empeora el comportamiento de los niños con TDAH en lugar de mejorarlo. Si un niño no es hiperactivo, no puede tener TDAH
Esto no es cierto. Se han identificado tres tipos de TDAH: hiperactivo-impulsivo (predominan los síntomas de hiperactividad e impulsividad), inatento (predominan los síntomas de falta de atención y es más común en las niñas) o combinado (predominan síntomas de hiperactividad, impulsividad e inatención). De hecho, el trastorno se denomina Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad.

El TDAH tiene que ver con factores relacionados con alergias alimentarias, aditivos y colorantes u otros problemas ambientales
No existen evidencias científicas que relacionen estos factores con las causas de este trastorno. Tampoco se ha probado que los tratamientos basados en restricciones de la dieta o en suplementos minerales o vitamínicos mejoren los síntomas del TDAH.

La mala educación que hoy en día proporcionan los padres a sus hijos genera en ellos TDAH
El TDAH es un trastorno neurobiológico; no tiene conexión con la relación y características afectivas de la familia. Si estas son negativas lo agravarán, pero no son causa suficiente para producirlo.

El TDAH es causado por las características de la vida moderna
Se debe tener en cuenta que la primera descripción médica del trastorno data de 1902, además existen indicios de que numerosas personalidades de siglos anteriores padecían este trastorno. Sin embargo, es cierto que la sociedad actual tiene ciertas características que pueden hacer más patente su presencia (las mayores exigencias escolares y sociales desde una edad temprana, la menor disponibilidad de soportes externos para las familias actuales, etc.).

El niño con TDAH es menos inteligente
La inteligencia no tiene relación alguna con el TDAH; existen niños con TDAH que tienen una inteligencia normal, alta y baja.

El niño con TDAH necesita clases especiales
Si bien los síntomas del TDAH influyen en el rendimiento escolar, no afectan necesariamente la capacidad intelectual. Los niños con TDAH pueden necesitar intervenciones de tipo pedagógico, pero no clases diferentes al resto de sus compañeros.

Los profesores diagnostican el TDAH a todos los alumnos que son un poco inquietos y distraídos
Los profesores no tienen suficiente información acerca del niño para diagnosticar un TDAH. Por ello, cuando un profesor nota que en clase hay un alumno al que le cuesta concentrarse y prestar atención, es su responsabilidad hablar con los padres para que busquen un diagnóstico apropiado con un profesional.

La violencia en la TV puede causar TDAH
El TDAH es un trastorno neurobiológico, por lo que la programación televisiva no es una causa suficiente para su aparición. Sin embargo, es cierto que actualmente los programas ofrecen una violencia igual o mayor a la real. Cuando los padres no están lo suficientemente atentos a cómo su hijo interpreta los contenidos que mira, éste puede creer que pelear o agredir no es malo y que no trae consecuencias reales. Esto ocurre con todos los niños, pero puede ser peor en niños con TDAH, que de por sí tienen comportamientos hiperactivos y dificultades para aprender lo que está bien o lo que está mal.

Los psicoestimulantes no son seguros y producen múltiples efectos secundarios
Los psicoestimulantes son fármacos avalados por estudios científicos y muchos años de uso, demostrando con creces su eficacia y seguridad en el tratamiento del TDAH. Sus efectos secundarios (dolor de cabeza, insomnio y disminución del apetito) son leves y desaparecen en unas semanas.

El tratamiento con psicoestimulantes debe interrumpirse en vacaciones y fines de semana
Los psicoestimulantes afectan positivamente la capacidad atencional y el rendimiento escolar suele mejorar. Sus efectos también son beneficiosos sobre el control de la conducta. Es por ello que su uso debería mantenerse; además, el TDAH se manifiesta no sólo en el colegio, sino también en casa y otros entornos.

En el TDAH, el tratamiento farmacológico se utiliza para sustituir las intervenciones psicológicas y escolares, más costosas y eficaces
Los estudios han demostrado que el tratamiento multimodal (la combinación simultánea del tratamiento farmacológico y de las intervenciones psicológicas y escolares) es el más eficaz para el TDAH Además, se han realizado estudios comparativos de los efectos de ambos tratamientos administrados de forma individual; en estos casos el tratamiento farmacológico se demostró significativamente más eficaz.

El TDAH se cura
El origen del TDAH es un trastorno en el desarrollo neurobiológico, por ello no se cura, y puede afectar negativamente el desarrollo de una persona a lo largo de su vida. De hecho, los adultos con TDAH que no han recibido un tratamiento adecuado suelen tener problemas laborales, económicos y de pareja, y es frecuente que sufran problemas psiquiátricos asociados, como la depresión.
Por estas razones, una detección precoz es fundamental; esto posibilitará que los síntomas pueden paliarse o disminuir con el tiempo, permitiendo que el niño desarrolle plenamente todas sus potencialidades.
Encontrado el 29 de marzo 2008 en http://www.feaadah.org/documentos/Definitiva%20af.guia.TDAH.20.06.06.pdf

Características positivas en niños, adolescentes y adultos con TDA

Hay que reconocer y apreciar los talentos y cualidades positivas que nuestros hijos poseen para desarrollar su autoestima y sean exitosos, debemos ayudarlos en áreas que puedan competir y fortalecer.
Algunas de estas son las siguientes:
Mucha energía
Espontáneos
Creativos e inventivos
Artísticos
Persistentes/tenaces
Innovativos
Imaginativos
De buen corazón
Compasivos
Perdonan
Inquisitivos
Son divertidos
Saben disfrutar el presente
Empáticos
Sensibles a las necesidades de otros
Gregarios
No son aburridos
Entusiastas
Inteligente/brillantes
Buen humor
Listos para la acción
Dispuestos a tomar riesgos y tratar nuevas cosas
Buenos para improvisar
Ven diferentes aspectos de una situación
Dispuestos a encontrar soluciones nuevas
Carismáticos
Observadores
Negociadores
Llenos de ideas
Piensan con los pies en la tierra
Intuitivos
En situaciones de crisis salen bien librados
Apasionados
10 marzo 2008



Su hijo presenta algunos problemas…

Suele ser una de las frases cuando nos citan en el colegio o nosotros la solicitamos.
Y ¿qué es lo primero que pasa por nuestras mentes gritamos o reclamamos verbalmente?, cito algunas de las que como papás experimentamos:
¿“Mi hijo” no puede?
¡La maestra es la que no sabe!
¡La psicóloga! ¿Qué tiene que decirme?
¡Todos los psicólogos están mal!
Nada más me quieren sacar dinero…
¿Terapia, a mi hijo?
Nos duele, nos cuesta aceptarlo, pero ¿Qué pasa si escuchamos lo que dicen y ponemos atención a lo qué está pasando con nuestro hijo?
Sucede que a veces en búsqueda de una buena educación para nuestros hijos o una mejor de lo que a nosotros nos dieron, no nos damos cuenta o no queremos, de que no se están cumpliendo los objetivos de la institución, sin embargo no es por la escuela, que puede suceder. A veces sí es por parte de nuestros hijos.
Nos preguntamos acaso ¿sí nuestros hijos pueden con el plan de la escuela? o ¿qué sienten ellos bajo tanta presión?
Sucede y seguirá sucediendo. Cuántos papás suponemos o creemos que lo que les damos es lo mejor y no analizamos el modelo educativo que siguen y solo por ser de prestigio los inscribimos ahí o por una recomendación. O que queremos ver realizado en ellos lo que nosotros no pudimos hacer:
Nuestros hijos son seres individuales e independientes, no clones. No son copia al carbón nuestra ni nos pertenecen.
Ellos nos permiten saber y conocer esa maravillosa sensación de la paternidad, solo eso.
A veces sucede también que nos demuestran con hechos de los problemas de nuestros hijos y duele comprobar que tienen razón, de igual forma, no debemos cerrarnos al inicio de una serie de diagnósticos que surgirán conforme busquemos respuestas.
Si se puede evitar la innumerable fila de médicos especialistas, propuestas de medicación y tipos de terapia. Aquí es cuando hay que acercarnos a los que ya han recorrido esa vía y aún así, comparar diagnósticos, y hasta que estemos casi seguros de que sea la correcta, tomar la mejor decisión posible.
Puede ser desde un problema de aprendizaje, un problema físico, emocional, familiar o un trastorno de déficit de atención (TDA) mismo que lo acompañará el resto de su vida y la parte que nos toca es la rehabilitación y tratar de enseñarles a su ritmo lo que los sacará adelante en esta vida.
Hay que tener presente que en el colegio se pasan casi un tercio del día y los maestros llegan a conocer otras facetas de ellos, donde tienen que cumplir con un programa y se hace lo que se puede por parte de los docentes.
Los problemas que sean hay que darles el mejor tratamiento e ir descartando a los mismos y llegar hasta la raíz o lo más cercano posible.
Lo más importante que podemos hacer es informarnos y no quedarnos con lo primero que nos digan, aún cuando lo hagan las personas que para nosotros significa mucho sus comentarios como podrían ser de los abuelos, el jefe u otras.
Los invito a que se pongan en manos de profesionales, búsquen en quienes confiar, investiguen y búsquen a profundidad en libros, Internet y otras experiencias. Ábranse a nuevas ideas, nuevas tapas, nuevos problemas pero nuevas soluciones.
No nos pueden obligar, de la misma manera que nosotros no debemos hacerlo, ni tener actitudes que repercutirán en el trato y desarrollo adecuado de nuestros hijos en su escuela, en la familia y con sus amiguitos.
En la actualidad, en la era de la hipermodernidad, el humano se ha transformado en un nuevo ser. Y lo único que podemos y debemos hacer es guiarlos, enseñarlos y conducirlos a su propia felicidad. No a la nuestra. Ya que si ellos son felices les aseguro que nosotros seremos aún más.

LBC
diciembre 2007

¿Existe el Trastorno por Déficit de Atención (TDAH) en nuestros hijos?



Creo que sí, pero también existe un déficit de atención en los padres de estas nuevas generaciones. ¿En qué me baso para afirmar eso?
Observo que ahora los nuevos roles que estamos desempeñando las madres de familia, solas o acompañadas, como guías aún cuando se reconoce cada vez más nuestro trabajo en casa como tales, aparte de que salimos a trabajar o a desarrollarnos en cada vez más roles, con éxito claro está, sin embargo continuamente andamos a las carreras, con prisa, en el súper, en el mercado, en el salón, corriendo al gimnasio, con el desayuno, con la fiesta, la uña, el retoque, etc, etc, etc.

Y a ese trajín de la vida, súmenle la inseguridad de las calles, la velocidad con que pasan los autos por las calles de nuestras colonias, de tal suerte, que nuestros hijos no salen a jugar.
Entonces ¿en dónde consumen toda esa energía? ¿Dónde desarrollan esas habilidades que les da la convivencia con los amigos al hacer travesuras o simplemente jugar? ¡No se dan!
Se los dejamos a la supernana tele, en la guardería, en clubes de tareas, en innumerables terapias o en las clases y nos la pasamos de choferes toda la tarde para que nuestros hijos hagan “algo” de ejercicio, si tenemos oportunidad de eso, si de plano tenemos que trabajar por estar mejor, nos vemos en la necesidad de dejarlos en casa para obtener lo que esta de moda y de un solo sueldo no alcanza pero esta ajetreada vida nos exige más y más.

Pues… ¿qué creen? Dios al ver que podemos con todo este ir y venir, además de las exigencias del mundo actual y las mamás tan eficientes para todo, nos envió a estos pequeños ansiosos de atención, pero de la nuestra, sí, nuestra atención, de nosotros sus padres hacia ellos.¿No me crees?...

Le das tiempo ¿de calidad o cantidad a tu hijo?; ¿Te sientas a ver Dragon Ball Z, Los Simpson o cualquier programa que les gusta con ellos?; ¿O a jugar spiners en el piso? ¡Ah! ¿No porque te ensucias? O porque te estorba la barriga ¿y ya no te puedes agachar?
O con tu hijas, porque también hay niñas con TDAH, ¡eh! ¿Las dejaste gatear de niñas y que se enlodaran? O ¿las dejaste subir a los árboles aunque se les vieran los chones?

Yo también tengo a un niño TDAH y mi esposo también lo es, pero a pesar de tantas terapias, paidopsiquiatra, neuropediatra, psicoterapia, escuela de padres, terapia breve sistémica, escuelas y kilos de paciencia el TDAH sigue.
A pesar de esto siempre me dicen que es muy inteligente, sin embargo, cada vez que escucho ese comentario, lo siento como gancho al hígado, que si es “índigo” o “cristal”… o bien cuando me dicen que Einstein, Mozart, Bethoveen, Da Vinci también lo padecieron me hace pensar y comprobar, y sí, mi hijo es un genio ¡¿y?!

Pensando en esas personalidades y al leer sus vidas observo que tuvieron sus propios problemas y a pesar de que sus padres no estuvieron muy cerca de ellos, pues había que trabajar, ellos mismos encontraron su vocación y salieron adelante sin medicamentos ni terapias, pero todos con un denominador común: madres comprensivas llenas de amor para apoyar en lo que fuera a sus hijos.

Ciertamente podemos estar cansadas. En los aeropuertos, como en otros tantos lugares, suele suceder que no nos dejen subir al avión porque nuestros hijos estaban inquietísimos en la sala de espera, o ¿de desespera? y los psiquiatras piensen que los niños tienen derecho a recibir atención ¡pobres niños! O cuando en las escuelas nos obligan a que sean medicados y no nos dejan acercarnos a preguntar ni opinar.
El ir al cole o a la escuela se da por hecho, me pregunto si los maestros, directores y toda la gente que critica y no tolera que los niños se expresen, quisieron ir a la escuela todos los días a que su maestro o maestra los exhibieran si habían cometido algún o muchos errores. Lo mismo sucede en misa cuando la señora que se sienta junto a ti o a ellos voltea a cada rato y usa su poder telepático para que los pongamos en paz y después se cambia de lugar.
¡Ya basta! ¡No tenemos que seguir auto segregándonos! Podríamos volver a los valores de convivencia cívica y a que esto se conozca, de todos modos ya somos muchos y yo he visto uno en cada familia que me rodea.

Estos, ya no son los tiempos de antes definitivamente. Hay que evolucionar y conocer qué es este trastorno.
Los papás debemos hacernos responsables y atrevernos al auto-conocimiento, a conocer a nuestros hijos. Nosotros, quisimos traerlos, escogimos ser padres con la diferencia de que no se admiten reclamaciones después de la entrega.

Los invito a que a tus hijos los trates como a tus amigos, a los que no les gritas, los que les das tiempo por que te necesitan para que los escuches en cualquier momento.
A ellos trátalos como a tus amigos sin olvidar que son tus hijos, me refiero a la disciplina y ya basta de que se escuden en frases como: ¡que digan lo que quieran son míos y los educo como quiera! o ¡así me trataron mis padres y que se amuelen los condenados! (…en otras palabras).
Por eso no avanzamos, si hacemos lo mismo que antes con las nuevas generaciones no estamos avanzando.

Los amas, sí, son todo para tí, sí. ¿Trabajas para qué no les falte nada?

¡Vive el aquí y el ahora!

¿Qué tal que los pierdas hoy? ¿Qué vas a hacer si se enferman de cáncer o caen en coma? de todos modos van a ser tus hijos y estén o no en esa situación, salieron de ustedes, solo que son diferentes, con su propia individualidad, con sus propias ideas, percepciones y llenos de amor, porque Dios está en cada uno de ellos. ¿Qué nos dejó Dios de tarea?, amarnos los unos a los otros, amarás a tu prójimo como a ti mismo y seas de la religión que seas, estuvieron en sus vientres, ustedes los formaron y cada que los lastiman, los tratan mal, no les dedican tiempo se lo hacen a ustedes mismos y se lo hacen a Dios.

Los tiempos no son los de antes, sí, pero los humanos seguimos formados de la misma manera, hechos de dos células, con las mismas necesidades a satisfacer, somos seres sociales para vivir en comunidad, en familia, con armonía.

Que hoy esa inquietud tenga un nombre como TDAH, que más da.
Diagnosticados o no, son nuestros hijos. Si no lo tienen les aseguro que también sus padres tienen déficit de atención, porque existe la creencia de que nuestros otros hijos nos necesitan menos que el que si lo tiene, también a ellos los desatendemos y en ocasiones hasta más.
Padres comprométanse, mamás inviten a los papás y viceversa. Juntos los hicieron, juntos edúquenlos. Jalen la carreta en ¡la misma dirección! déjense de viejas creencias o costumbres, maduren para que ellos si quieran ser adultos.

¿Qué esperan? ¡Vayan con sus hijos! No les digan que los aman, leyeron bien, ya no se lo digan, les aseguro que ya lo saben, ¿saben qué hagan?

¡Demuéstrenselo!

¿Y quiénes creen que lo van a disfrutar más?

Acertaron…

Ustedes…

Quizá se reduzca el TDAH... pero de todos …

Marzo 2008